Entrevista a Clemente Alonso

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Nos conocemos desde hace casi 15 años. Ambos crecimos como triatletas juntos. Hemos vivido juntos en la Blume de Madrid, compartido innumerables viajes y entrenos. De él siempre me han llamado la atención dos cosas: el potencial bestial digno de lo que es, un triatleta súper clase y la sensación de que tengo como amigo a una de las personas más inteligentes y brillantes que he conocido en toda mi vida. Cuando conversas con Clemente tienes la sensación de estar recibiendo una clase magistral de conocimiento. Te transmite opiniones, conocimientos, valoraciones al alcance de muy pocos. Por tanto, disfrutemos de este diálogo. Y sobre todo, aprendamos. Estamos ante un genio. | 1. Ya estás de vacaciones, ¿Cuánto tiempo vas a estar parado? El descanso será de unas 4 semanas, pero en las dos últimas empezaré con gimnasios de acondicionamiento y ejercicios posturales con la idea de prevenir posibles lesiones cuando arranque. 2. ¿Qué necesitas más ante una temporada como la que acaba de finalizar , una regeneración física o mental? Tanto este año, como por norma general, en mi caso suele ser más la mental; el año pasado sobreentrené y necesitaba de veras la física. 3. Me da la impresión de que las temporadas de triatlón se están haciendo cada vez más largas, de forma que hay triatlones durante todos los meses del año. Ante esta nueva realidad, ¿Crees que lo más inteligente ahora mismo es planificar las temporadas prescindiendo del calendario temporal y centrándose en las carreras que te interesen? Desde luego, planificar al menos los objetivos principales me parece imprescindible y de cajón. Yo, personalmente, tengo ya marcadas las pruebas para el año que viene y ya más o menos planificados los bloques de trabajo y descansos principales, luego habrá que ir haciendo ajustes sobre la marcha según cómo se desarrolle el entrenamiento. 4. Has ganado Zarautz, Challenge de Barcelona Maresme, Half de Menorca, Segundo en el IM de Zurich, y de postre hiciste 2h26 en el maratón de Barcelona. ¿Estamos ante la mejor temporada tuya como triatleta profesional? Sí, pero creo que sigo aprendiendo cosas para realizar la preparación que mejor me va y, aunque este año me ha ido muy bien, creo que puedo seguir mejorando en distintos frentes. Conviene mirar hacia delante y pensar que puedes mejorar; como para mí lo más importante es el camino, prefiero concentrarme en lo que me queda por hacer. De entrada, ya que la mencionas, la maratón es una cuestión pendiente, llevo dos años saliendo con una idea y “clavando” por el camino; a ver si este año… 5. Me da la impresión de que has alcanzado una madurez superlativa como deportista. Me refiero a tu consciencia de saber qué haces exactamente en tu preparación. ¿Estoy en lo cierto? Como digo, sigo aprendiendo. Por ejemplo, este año he aprendido para la futura temporada que tengo que gestionar mejor los factores externos que desgastan psicológicamente: he terminado la temporada muy cansado “de cabeza”. 6. Fuiste en el año 1998 campeón de Europa Junior de triatlón, y en el 1997 tercero en el mundial junior de triatlón. ¿Cómo ves aquella época lejana, con cierto romanticismo/morriña, con cierto resentimiento por los errores cometidos, o simplemente como una época satisfactoria en tu carrera deportiva? Estuvo bien, cometí muchos errores, pero también aprendí mucho. 7. Tienes la carrera de medicina. ¿Qué opinas del papel que juegan los médicos deportivos actualmente en el deporte profesional, tanto al más alto nivel como a nivel de médicos de federaciones? Creo que los médicos de las federaciones llevan a cabo una gran labor, sobre todo cuando no les ponen trabas. Hay médicos deportivos/fisiólogos, que se dedican a investigar en fisiología, cuyo trabajo me parece muy interesante y de mucho provecho, aunque sea principalmente para un “público” reducido, el del alto rendimiento. Y luego está el papel de unos cuantos médicos de dudosa conducta ética, por decirlo de una manera suave, cuyo trabajo sólo puede ser calificado de lamentable. 8. Tú eres más consciente que la mayoría de lo que está pasando en nuestro cuerpo cuando entrenas fuerte, cuando compites al límite. Eso, ¿Te ayuda a rendir más, te limita por ser consciente de según qué barbaridades estás haciendo o te es indiferente? Yo no creo que lo que hago yo sea “tan malo”, aunque desde luego entrenar es poner al cuerpo más allá de un límite para que se adapte y pueda volver a sobrepasarlo. Saber de fisiología me ayuda bastante a mejorar mi entrenamiento, tanto en el “machaque” como en el descanso. Me ayuda y, más que limitarme, me sirve para encauzar esa tendencia currante que tengo a hacer los entrenos con cabeza y no en plan “talibán”. Procuro que la gente que entreno sepa qué está haciendo y por qué. 9. Hablemos de tu entrenamiento. ¿Cuáles son los principales cambios que has introducido este año? He hecho unos pocos cambios que me han venido muy bien. Han sido el trabajo de gimnasio (coordinación intramuscular y potencia), mejorar el trabajo de potencia aeróbica en bici, trabajo de pliometría y fuerza específica a pie y reducir algo el volumen de bici, ya que el año anterior no pude recuperar las cargas planteadas (se trata de lo que puedes recuperar, no de lo que puedes hacer -eso para el día de la competición-) 10. Miremos hacia la situación socio-político-económica que nos rodea. Parece ser que nadie sabe dónde vamos, o que vamos hacia el abismo. ¿Crees que estamos ante una crisis sistémica, de un modelo que está agotado y que hay que refundar o piensas que es posible reconducir esta situación? Me parece (espero equivocarme) que este sistema es imposible de reconducir: no funciona. Se me ocurren ahora tantas cosas que hay que cambiar que nos tiraríamos horas hablando de esto. Sin embargo, no se me ocurre la manera de cambiar esto con el sistema electoral que tenemos y con estos políticos tan poco preparados, tan poco concienciados y de tan escasa vocación que pretenden representarnos. Si fueran medianamente responsables, movimientos como el 15M/15O debieran haberles hecho reflexionar. Creo que estamos a unas alturas de la historia en que el poder debiera dejar de estar dirigido por la economía de las grandes empresas y unos pocos muy muy ricos para empezar a estar en manos de la mayoría de la población, pero de verdad. Es algo a lo que no sé si podremos aspirar. 11. ¿Cuál es la lección más importante con la que nos debemos quedar ante lo que está sucediendo? Espero que no haya pasado lo suficiente aún como para haber aprendido esa lección. Debieran pasar más cosas, más cambios. Por ahora sólo sabemos que nos han estado dirigiendo mal; esperemos que haya una lección positiva con el tiempo. Toda crisis implica un cambio y hace falta dicho cambio en todos los estamentos, no puede ser que los sueldos lleven sin aumentar más de una década y los precios de todo en ese tiempo se hayan disparado. Unos pocos han llevado a la mayoría a esta situación y parece que ha de ser la mayoría la que lo pague. Extraño concepto de la responsabilidad. Lo mínimo es que, si estamos estamos mal, deberíamos estar mal todos, los de arriba y los de abajo, no pagar siempre los mismos porque, por ejemplo, unos pocos reparten un 1’4% menos en dividendos que el año anterior y eso, practicamente, se considera como pérdidas (si aún esos beneficios se invirtieran y no se repartieran en dividendos…). Lo ideal es que se depuraran responsabilidades en los gobernantes, como en cualquier otro trabajo. 12. Se habla de crisis de valores y de falta de democracia. ¿Puedes profundizar un poco? La verdad, en cuanto a valores en general, a todos los niveles, echo en falta en educación una mejor formación en humanidades. Está bien formar especialistas, pero hay que formar también a personas. Evidentemente esto no interesa a la clase política, cuanto menos criterio tenga la población, mejor se maneja. Sin embargo, a aquellos con un mínimo de conciencia social y política los veo más preocupados e implicados que nunca en los últimos 20 años . De la clase política ya he hablado algo, me parece penosa; para resumir creo que nos bastaría con que quisieran parecerse un poco a los políticos de la transición, pero son políticos de carrera, esto es, de codazo, zancadilla y embiste, por lo que no están lo suficientemente preparados ni para intentarlo. 13. Siempre has comentado que estudiar una carrera universitaria exigente y entrenar triatlón al máximo nivel no es compatible. Tú lo has sufrido en tus carnes estudiando duro e intentando entrenar y competir viéndose claramente limitado tu rendimiento. ¿Qué le dirías a alguien que esté ahora en la misma situación? Que el día sólo tiene 24h. En una de las dos tendrá que plantearse rendir menos: rendir menos deportivamente durante la carrera o tardar un poco más en acabarla (a mí ahora no me importaría haber tardado dos o tres años más en terminar). 14. ¿Crees que estudiaste lo que querías o que te equivocaste en la elección de tus estudios? Sí, pero podría haber hecho otras carreras: arquitectura, física, matemáticas… Me da envidia (no sé si sana) de casi todo lo que no sé. 15. El entrenamiento debe se individualizado al máximo para sacar el máximo rendimiento de un triatleta. ¿Estás de acuerdo?. Si es así, ¿Eso significa que muchos de los trabajos específicos han de hacerse en solitario? Pues en parte respondería que sí, pero es importante gestionar también la energía psicológica. Por ejemplo, si yo llevo a dos deportistas que pueden entrenar juntos, prefiero ponerles entrenos comunes, aunque no sea lo que les va como anillo al dedo (evidentemente que no les vaya mal), y aprovechar que se puedan ayudar el uno al otro, que les cueste menos entrenar, que reserven “frescura mental”, antes que ser excesivamente rígido y cuando llegue la hora de la verdad, las cargas más duras de entreno, no sólo no se vengan abajo, sino que estén con ganas de comerse el mundo. 16. ¿Cómo te ves de aquí a diez años? Espero que contento con lo que haya ido viniendo o, si no fuera posible, al menos tranquilamente resignado y haciendo todo lo posible. 17. ¿Crees que ejercerás como médico en el futuro o lo tienes descartado? Es la idea. 18. Explícanos en tu día a día cuál es tu equipo de trabajo, qué personas te rodean. No soy de horarios rígidos, así que pueden variar mucho de un día a otro. Vivo con mi novía, Nayra, que entiende perfectamente lo que implica dedicarse al triatlón, que constituiría mi único equipo de trabajo en el día a día. Me llevo yo los entrenamientos, pero si me falta perspectiva, pues autoentrenarse es complicado, pido opinión a amigos con conocimiento y experiencia como Carles Tur, Pedro de Arriba, Carlos Gonzalez Haro o Julio Calleja. Y aunque no se trata tampoco de un equipo de día a día, también son equipo y me representa GHC Sports y cuento mucho con los consejos y la opinión de Cristian, Antonio o Xavi, a los que también estoy muy agradecido. 19. El triatlón ha cambiado mucho en unos años. ¿La llegada del concepto de negocio a este mundo crees que ha alterado tu pasión por este deporte? ¿La consideras positiva? No se ha alterado mi pasión, pero sí se ha alterado un poco la visión romántica y aventurera que tenía de este deporte. Ayuda a que crezca el deporte, a que más gente lo conozca y a que más empresas se impliquen, por tanto es positivo sin lugar a dudas. En lo que me afecta a mí, personalmente, para mis patrocinadores entiendo que tengo que hacer un esfuerzo por ayudarles, siempre con la ética por delante. Entiendo que soy un deportista profesional que no puede olvidarse de que el marketing es importante para los patrocinadores que le ayudan, pero el orden es ese, primero entrenar como es debido, luego lo demás. Por tanto, resulta difícil en ciertos períodos de entrenamiento si el 99% de tu energía se concentra en entrenar y recuperar. Hay gente, que son profesionales del marketing, que se vende como deportista, y ese es su orden de prioridad. Como he dicho, en este aspecto, pues en el deportivo siempre aspiro a hacerlo lo mejor posible, prefiero ir con la ética de la mano: primero quiero que “mi producto” sea bueno y real, luego si “se vende”, mejor; no me interesa vender humo. 20. Creo que en el futuro podrías ser un extraordinario entrenador de triatletas profesionales. ¿Te ves dedicado a ello? ¿Te motiva? Te agradezco el voto de confianza. No sé si dedicado, pues pretendo dedicarme a la medicina también, pero me gusta mucho, y no sólo con profesianales, me encanta ver cómo deportistas “amateurs” hacen encaje de bolillos sacando horas para entrenar y la ilusión que tienen. Eso sí, me gusta la gente seria y trabajadora: no es deporte para vagos. 21. Has conocido a muchos entrenadores en tu carrera deportiva. ¿Con quién de ellos te quedas? ¿Por qué? ¿Cuáles son los más incompetentes que has conocido? De mi época de nadador me quedo con Rafa Arribas, es una pena que no pudiéramos entrenar más tiempo con él: la natación en Salamanca no se hubiera echado a perder; yo era vaguete como nadador y con él me volvía un machaca. Aunque no me haya entrenado, me hubiera gustado tener un entrenador como Iván Muñoz en/desde mi época junior; otro gallo hubiera cantado. De César Varela guardo un buen recuerdo, así como de Julio Calleja. En cuanto a los incompetentes mejor no dar nombres. Un entrenador incompetente pierde a sus deportistas tarde o temprano; otra cosa es que te toque lidiar por necesidad con un incompetente como seleccionador o entrenador impuesto por la federación. En el fondo es como cualquier otro tipo de trabajo, hay personal laboral competente y otro que no lo es, pero claro, a este último tipo lo suelen acabar echando. Antes de despedirte, ¿Quieres añadir algo? Gracias por contar conmigo para esta entrevista. Muchas gracias, crack.

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SalvaPou
Atleta. Corredor de fons. Maratonià. Fotògraf. Editor de la web d'atletisme www.atletisme.cat.

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