¿Positivo de Alberto?

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Alberto García, campeón de Europa de 3.000 y 5.000 metros, ha confirmado que es el hombre del positivo en uno de los dos análisis a los que se sometió en los pasados mundiales de cross de Lausana. Alberto ha declarado su "sorpresa y perplejidad" tanto por la sustancia encontrada, EPO, como por "la discrepancia con el primer control". Alberto García desconoce el resultado del contraanálisis. En un comunicado remitido a los medios de comunicación, el atleta madrileño confiesa que su "credibilidad y honestidad están ahora en entredicho". "Me siento indefenso ante este sistema y ahora comprendo la angustia de tantos deportistas, a los que yo mismo no daba crédito cuando se declaraban inocentes". Alberto García, premio Felipe de Borbón al atleta español más destacado del año 2002, fue objeto de dos controles de dopaje en 24 horas. El primero, por sorpresa, en vísperas del mundial corto de cross, dio negativo. El 29 de marzo, después de la carrera, volvió a pasar otro, esta vez por sorteo, y dio positivo por EPO, igual que el contraanálisis realizado el miércoles pasado en Lausana. Había sido el segundo mejor español en la carrera: vigésimo, a 41 segundos del vencedor, el etíope Kenenisa Bekele. Yusef El Nasri, compañero de entrenamientos de Alberto, había sido undécimo. | LOS HECHOS El caso empezó a fraguarse el pasado día 9 cuando el propio presidente de la IAAF, el senegalés Lamine Diack, anunció que había "cuatro" positivos en los Mundiales de cross de Lausana. Al día siguiente, sin embargo, alguien del mismo organismo precisó que eran "cinco". Los afectados eran tres hombres -un español, un portugués y un marroquí- y dos mujeres -una keniana y una marroquí- que no ganaron ninguna medalla. Tres de los atletas dieron positivo por EPO, mientras que las muestras de orina de los otros dos revelaron restos de nandrolona y de estanozolol. Fuentes de la IAAF confirmaron que el presunto positivo del atleta español era por EPO y que el implicado era un atleta de relieve internacional. El presidente de la Federación Española, José María Odriozola, explicó que los positivos por EPO suelen dar lugar a "diferentes interpretaciones científicas debido a que el proceso de análisis de esa sustancia es muy complicado" y expresó su confianza en que el caso se resolvería favorablemente para el atleta. La sustancia prohibida que se detectó en el caso del español, según fuentes cercanas al caso, es eritropoietina (EPO), y más concretamente un modelo avanzado del tipo NESP (novel erithropoiesis stimulating protein), de acción tres veces más duradera, que eleva los niveles de hemoglobina y, en consecuencia, mejora la oxigenación de los músculos. Este fármaco fue detectado en el equipaje de Darío Frigo en el registro que la policía practicó a los ciclistas en San Remo durante el día de descanso del Giro 2001 y el ciclista italiano permaneció, por ello, seis meses suspendido. La Federación Española de Atletismo reaccionó indignada ante el quebranto de la confidencialidad que obliga a las partes implicadas en un proceso por dopaje en tanto no se llega a una decisión final y exigió una sanción para el "filtrador" de la noticia. Odriozola escribió una carta al presidente de la IAAF, el senegalés Lamine Diack, y al secretario general, el húngaro Istvan Gyulai, para exigir una investigación al respecto y declaró que al revelar la nacionalidad de los afectados la IAAF se estaba echando "mierda encima". "Pueden pasar meses hasta que se resuelva definitivamente el caso y mientras tanto se está perjudicando gravemente a muchos atletas", explicó a EFE Odriozola, en cuya opinión la iniciativa perseguía "dar una mala imagen del atletismo español". Pese a que el reglamento de la IAAF (regla 58.1) establece la suspensión provisional e inmediata del atleta que da positivo en el primer análisis, la Federación Española comunicó a la internacional que dicha norma entraba en conflicto con la ley española, de rango superior, y por lo tanto no comunicó a Alberto García la suspensión. García compitió, de hecho, el 8 de mayo en una carrera de 1.500 metros que sirvió para inaugurar el estadio de Gran Canaria y que tuvo como vencedor al burgalés Juan Carlos Higuero. El 21 de marzo, García había recibido el premio Felipe de Borbón como deportista español más destacado del año, el máximo galardón masculino. Era el reconocimiento a un año en el que había conquistado los títulos europeos de 3.000 y 5.000 metros y había ganado la prueba de 5.000 metros de la Copa del Mundo en Madrid. Si el año 2002 había sido magnífico para Alberto García, el 2003 había empezado "incluso mejor", como dijo el propio atleta tras recibir el premio nacional del Deporte. La temporada 2003 ha tenido tres cumbres para Alberto García. el 9 de febrero, en Gante (Bélgica) borró de las listas, con un tiempo de 13:11.39, el récord europeo de 5.000 metros en sala que perteneció durante 27 años al belga Emiel Puttemans. El 22 de febrero, en Sevilla, arrebató a Fermín Cacho el récord continental de 3.000 en sala con 7:32.98, y el 16 de marzo, en los Mundiales en sala de Birmingham (Inglaterra), mantuvo un emocionante pulso con el etíope Haile Gebreselassie. "Gebre", el mejor fondista de todos los tiempos, recuperó la pegada de sus mejores tiempos para tumbar con un ataque de 250 metros a Alberto García en la final de 3.000 metros. Venció el etíope con 7:40.97, seguido de García con 7:42.08.

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SalvaPou
Atleta. Corredor de fons. Maratonià. Fotògraf. Editor de la web d'atletisme www.atletisme.cat.

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